¿Cómo describir lo que me sucedió el otro día cuando fui a ver a mi amiga Lety para que me pasara energía? Llegué barrida, ya que ella tenía que salir de su casa a la una para irse a trabajar. La encontré en la cochera y con la amabilidad que le caracteriza, me invitó a pasar, no sin antes cargar a una de sus temibles fieras, un pequeño York que ladraba como enajenado. Después de inspeccionarme y de detectar en mi ropa el olor de Matute-Toby-Chuy-Benito-Zorry-Paco, nos hicimos amigos.

Lety entonces me pasó a una habitación, en donde me pidió que me pusiera de espaldas a ella y comenzó revisándome los huesitos de la parte de atrás de la cabeza. Me preguntó si me sentía mareada, a lo que contesté que no. Cerré los ojos y de inmediato vino a mi mente una imagen con la misma escena, pero Lety y yo, en lugar de tener el cuerpo que ahora tenemos, éramos unos majestuosos seres de pura luz… Nuestro cuerpo era como la flama de una vela, pero del tamaño de una persona. Y Lety compartía sus maravillosos dones y talentos conmigo, al igual que lo estaba haciendo en “la vida real…” (entre comillas porque sospecho que la realidad es aquella y no esta). Y recordé que más allá de nuestra apariencia física, de nuestras diferencias ideológicas y culturales, en el fondo todos somos exactamente lo mismo.

¿Se imaginan lo que sería del mundo si tuviéramos esa imagen en todo momento? Sin lugar a dudas, todo sería mucho mejor. ¿Y qué nos detiene para hacerlo?

La materia.

La dualidad.

La falta de voluntad.

Las prisas.

La rutina.

Los juicios.

Esto.

Lotro.

Lo de más allá.

Bueno, ¿y si en lugar de fijarnos qué es lo que nos detiene nos fijamos en qué es lo que puede ayudarnos a lograrlo?

Pues no sé, se me ocurren unas cuantas ideas:

Todas las mañanas antes de levantarnos, en esos primeros segundos en que comenzamos a despertar, podemos decir:

‘Amada Mente Inconsciente/Padre/Dios/Diosa/Divinidad/Universo/Fuente de Energía, etc.,

  1. ‘El día de hoy permíteme recordar que somos un chispazo divino, que emanamos de ti y que somos un espíritu eterno con un cuerpo físico temporal’
  2. ‘Hazme ver el día de hoy la luz divina en todos los seres del universo’
  3. ‘Hazme brillar de tal manera que los otros puedan también recordar su origen divino’

Y así por el estilo. La idea es mantener esa imagen en nuestra mente para que cuando queramos ahorcar al que se me cierra en la calle, al jefe regañón, a los chismosos, a los fifís, a los chairos, a los ninis, a los de MORENA, a los del PRIAN, etc., reconozcamos esa luz divina en ellos, y por ende, EN MÍ.

Es más, les propongo algo más.

¿Qué tal si sobreponen la imagen de una vela encendida (o cualquier otra cosa que represente luz) en la foto de la persona o personas con las que más problemas tengan?

Claro que no vayan a andar enseñándole a todo mundo esa foto, ¿eh? No los vayan a correr del trabajo o a quedarse sin pareja por mi culpa, jajaja. 

Bueno, se los dejo de tarea y me comprometo a hacerlo yo también. 

¿Me platican cómo les va? Ya dijeron.

¡Abrazos para todos, especialmente para aquellos que van a ser mis conejillos de Indias!